¡Organízate!

Quienes que me conocen saben que soy una ultra de la organización. A veces, lo reconozco, me paso un poco hasta el punto de comprar varias agendas en un mismo año porque no puedo resistirme a las cosas bonitas que encima hacen que parezca que tienes tu vida bajo control.

Soy fiel seguidora del método Marie Kondo para ordenar cajones y armarios (de eso ya hablaremos otro día) y fan número uno de cualquier sección de papelería que se tope en mi camino. Siempre hay cosas interesantes que puedes encontrar ahí, palabrita. Como por ejemplo todas esas libretas tan coloridas que luego te da pena empezar porque tienes que encontrar el contenido adecuado para ellas; porque sí, amigos, cada libreta es especial.

Así que aprovecho mi amor por la organización y este rinconcito en la red, para compartir con vosotros cómo me organizo. Lo que voy a contar puede parecer muy obvio, pero me encuentro con gente a la que le cuesta un mundo y me gustaría aportar mi granito de arena.

Allá vamos.

Aunque, como ya he dicho, adoro las agendas de papel, soy consciente de que vivimos en un mundo digitalizado y hay que aprovechar sus ventajas. Una de ellas, sin duda, son los calendarios que encontramos en los móviles, tablets y ordenadores. Se pueden editar fácilmente sin necesidad de estar borrando o poniendo típex, en definitiva, sin estropear esa agenda tan bonita que te compraste con toda la ilusión del mundo.

Mi consejo para ti es que, para empezar, te descargues uno que se pueda sincronizar con todos los cacharros que tengas (EssentialPIM, el calendario de Google o el que viene por defecto en los productos de Apple son mis favoritos).

Una vez lo tengas, es muy sencillo. Simplemente tienes que crear categorías para las diferentes actividades de tu vida (trabajo, ocio, recados, cosas importantes, cumpleaños, etc.) y asignarles un color, para poder identificarlos a simple vista cuando abras el calendario.

La segunda parte es asignarle un tiempo a cada actividad. Es decir, poner exactamente qué tienes que hacer y cuándo. Por ejemplo, pongamos que tienes que preparar una presentación para el trabajo; pues creas un nuevo evento «Preparar presentación» y lo colocas en el día y en la hora en el que quieres dedicarle tiempo, digamos «miércoles de 15:00 a 16:30» (yo de ti pondría un poquito más de tiempo del que te va a llevar realmente, para no pillarte los dedos). Así con todo lo que tengas que hacer.

Para rizar el rizo, me parece interesante preparar el calendario a semana vista para así ser conscientes de qué nos deparan los próximos días. Yo, por ejemplo, dedico un ratito a esto todos los domingos por la noche e irme a dormir sabiendo que tengo la siguiente semana más o menos bajo control me da una sensación de tranquilidad increíble.

Al principio puede parecer que es excesivo poner todo lo que tienes que hacer durante el día en franjas horarias, pero, creedme, es muy útil a la hora de ser productivo y llevar a cabo las tareas que menos nos apetece hacer.

Si sigues estos consejos te darás cuenta de que te será mucho más fácil dejar de procrastinar y tu día a día será muchísimo más productivo y feliz.

¡Anímate a probarlo y a contarme tu experiencia!

1 thought on “¡Organízate!

  1. Si vieras mi habitación con la ropa por encima de la mesa te darías cuenta de que el desorden tiene mucho de artístico.

    PD: yo si hago una organización el domingo de toda la semana no me duermo de pensarlo…

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